Primer ciclo de quimio
Llegó el día.Estaba esperando en una sala pequeña, la de admisión. Ahí me daban la pulsera, con mi nombre y la habitación que me tocaba. Vino a buscarnos un celador y nos llevo a la planta 2. Nos esperamos en otra sala pequeña hasta que vino una enfermera.
Francesca pasa que te pesaré y mediré mientras arreglan tu habitación.
Al entrar en la habitación, ví que estaba vacía. No había nadie en la cama de al lado y me alegre. Necesitaba estar sola bueno y con Xavi. La enfermera me dió una bata para que me la pusiera. La típica bata que enseñas el culo. A mi todas me iban enormes y me daban la vuelta.
Estaba muy nerviosa, no sabía como me sentaría la quimio, y me daba miedo.
La enfermera volvió, tocaba hacer análisis de sangre. Otro más!! A esas alturas ya ni me inmutaba ante una aguja. Entablemos conversación, conectamos rápido. Me hacía olvidar el miedo que tenía tranquilizandome.
Pasaron unas horas, cuando entró con el aparato de la tensión. Me la tomó y me dijo que pronto empezaríamos, en cuanto le subieran las bolsas de la quimo.
Llegó el momento.
Primero vamos a premedicar, pondremos para los vómito, cortisona y calmantes.
Luego te vamos a poner 3 bolsas. Yo te iré explicando, me decía.
Está primera bolsa la iremos poniendo poco a poco e iremos subiendo el ritmo, si notas algo, paramos y volvemos a empezar.
Conectó la bolsa a la bomba de perfusión. Empezamos. Fue ahí cuando me derrumbé. No podía parar de llorar, ella me decía que no pasaba nada, que me tenía que tranquilizar.
Me quedé con Xavi, tumbada en la cama, cada 10 minutos venían a mirarme la tensión y a subir el ritmo de perfusión.
Me empezó a escocer el cuello, me picaba todo. Xavi llamó a la enfermera, rápido apago la máquina, me miro la tensión, estaba bien.
Llamó al hematólogo explicando que me estaba dando reacción.
Teniamos que continuar, me dieron algo para que me pasaran los picores y volvimos. Poco a poco, no se cuánto rato duro. Sólo se que cada 10 minutos me controlaban.
Al fín se acabo esa bolsa, una menos! Ahora viene la quimioterapia.
Estaba tan cansada que ni me enteré. Me quedé dormida. Abro los ojos y veo que dentro el tubo hay líquido rojo. Empiezo a gritar :Xaviiiiiiii, llama a la enfermera!! Cuando vino le dije que mirara que el tubo estaba rojo, que si era mi sangre que se iba para arriba.
La pobre enfermera no sabía que cara poner. Me dijo. Estáte tranquila, esta quimio és roja, ha sido culpa mía que no te lo he dicho.
Que susto me llevé. Si no sabes las cosas te piensas que algo raro pasa.
Se acabó la segunda bolsa, ya venia la última. La peor, una bolsa grande y tenía que entrar en 30min.
Notaba como entraba, me molestaba, el cuello me dolía, pero tenía que aguantar, 30 minutos pasaban rápido...
Ya eran las tantas de la noche cuando acabemos, me dejaron la vía para ponerme pimperan y algún calmante.
Por fín podíamos descansar...
Por la mañana pasaron dos hematólogas, mis médicas. Ya que són varios los médicos que llevan mi caso.
Me preguntaron que como me sentía, la verdad es que me encontraba bien, como si nada.
Me explicaron un poco por encima los síntomas que podría tener. Para los médicos todo es normal... Si tenia fiebre o algún síntoma raro ir a urgencias.
Nos dieron el alta y para casa...
Como Siempre con unas ganas terribles de ver a mis hijos. En casa solo estaba el mayor, el pequeño estaba en casa de mis padres. Lo habiamos decidido así, no sabía como de mal me encontraría...
La família és la que te da las ganas de continuar, miras a tus hijos y por ellos haces lo que sea.
Marido, pues a sido todo un ejemplo de fuerza he entereza. A veces nos olvidamos de los que están a nuestro alrededor, y lo sufren igual o más que nosotros. Sé que en momentos le hubiera gustado que estuvieran por él, sacarlo de casa y que se despejará, una simple llamada de algún amigo. Ellos son los más olvidados, porque todos se centran en el enfermo.
Mis padres, hermanos, siempre ahí al pie del cañon. Era una princesita, tu pide por esa boquita, que tus deseos són ordenes!
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