Perdida...
Llegar al hospital de urgencias, con miedo, estava nerviosa. Por mi cabeza pasaban mil y una cosas, esa radiografia clavada en mi retina.
Rápido me atendieron, y empezaron las pruebas, pruebas rutinarias, habían varios posibles diagnósticos. Una neumonia, bronquitis...
Me sacaron líquido del pulmón, mejor no entro en detalles ya que no es muy agradable. De ese líquido se hicieron pruebas. Todo apuntaba a una tuberculosis, me hicieron la prueba, pero el resultado tarda tres días en salir. Me dieron unas pautas para seguir en casa, ya que si salia positivo, era altamente contagiosa. De ahí para casa con una sensación rara. Salí con una mascarilla y con mucha información en la cabeza. Solo tenia miedo de haber contagiado a mis hijos.
El día 31, fin de año, uoooou fiesta.Pues no, en casita de cuarentena, celebrando noche vieja con una mascarilla.
Mi hijo el mayor no entendía nada y el bebe no se enteraba, menosmal!!
Pasaron los tres días, y ninguna reacción a la prueba de la tuberculosis. Sonará raro, pero quería que lo fuera, dentro lo malo, no era lo peor... Quedo descartada.
Me asignaron una doctora, especialista en enfermedades pulmonares. Aixx no se puede ser mejor profesional.
A partir de ahí, pruebas y más pruebas, era un colador de tantos pinchazos, llegaba un punto que no notaba el dolor,.
Las pruebas no daban con lo que tenía, teníamos que continuar haciendo más.
La doctora me dijo, programaremos un TAC. Tac... Que mal me sonó, solo le decía : pero me voy a morir!! Como siempre ella tranquilizandome, teníamos que seguir los pasos.
En mi casa pasamos los Reyes como pudimos, los celebramos igual. Los niños no tienen porque perderse estas fiestas. Después de reyes me hicieron el TAC. Te ponen en una camilla, tumbada y un suero con un contraste, bastante desagradable. Ya que cuando te entra por la vena, notas sofocos, sequedad de boca y unas ganas enormes de hacer pipí. Entras en el túnel, coje aire y no lo sueltes, así unas cuantas veces.Recuerdo como me caían las lágrimas por las mejillas. Estaba realmente acojonada, perdida, sin saber el porque de aquella prueba.Una prueba que va relacionada con el cáncer...
Ahora toca esperar los resultados, esa espera que se hace eterna. Tu cabeza no para, porque siempre se pone en lo peor...
Miraba a mis hijos y ellos me daban las ganas de luchar y afrontar lo que viniera...
Mañana más y mejor!
Rápido me atendieron, y empezaron las pruebas, pruebas rutinarias, habían varios posibles diagnósticos. Una neumonia, bronquitis...
Me sacaron líquido del pulmón, mejor no entro en detalles ya que no es muy agradable. De ese líquido se hicieron pruebas. Todo apuntaba a una tuberculosis, me hicieron la prueba, pero el resultado tarda tres días en salir. Me dieron unas pautas para seguir en casa, ya que si salia positivo, era altamente contagiosa. De ahí para casa con una sensación rara. Salí con una mascarilla y con mucha información en la cabeza. Solo tenia miedo de haber contagiado a mis hijos.
El día 31, fin de año, uoooou fiesta.Pues no, en casita de cuarentena, celebrando noche vieja con una mascarilla.
Mi hijo el mayor no entendía nada y el bebe no se enteraba, menosmal!!
Pasaron los tres días, y ninguna reacción a la prueba de la tuberculosis. Sonará raro, pero quería que lo fuera, dentro lo malo, no era lo peor... Quedo descartada.
Me asignaron una doctora, especialista en enfermedades pulmonares. Aixx no se puede ser mejor profesional.
A partir de ahí, pruebas y más pruebas, era un colador de tantos pinchazos, llegaba un punto que no notaba el dolor,.
Las pruebas no daban con lo que tenía, teníamos que continuar haciendo más.
La doctora me dijo, programaremos un TAC. Tac... Que mal me sonó, solo le decía : pero me voy a morir!! Como siempre ella tranquilizandome, teníamos que seguir los pasos.
En mi casa pasamos los Reyes como pudimos, los celebramos igual. Los niños no tienen porque perderse estas fiestas. Después de reyes me hicieron el TAC. Te ponen en una camilla, tumbada y un suero con un contraste, bastante desagradable. Ya que cuando te entra por la vena, notas sofocos, sequedad de boca y unas ganas enormes de hacer pipí. Entras en el túnel, coje aire y no lo sueltes, así unas cuantas veces.Recuerdo como me caían las lágrimas por las mejillas. Estaba realmente acojonada, perdida, sin saber el porque de aquella prueba.Una prueba que va relacionada con el cáncer...
Ahora toca esperar los resultados, esa espera que se hace eterna. Tu cabeza no para, porque siempre se pone en lo peor...
Miraba a mis hijos y ellos me daban las ganas de luchar y afrontar lo que viniera...
Mañana más y mejor!
Paqui, es la mejor terapia que puedes hacer, lo de escribir y contar tus vivencias, con ello puedes ayudar a muchas personas y en ti hace efecto vitamina. Felicidades
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